El amor después del amor

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    El sentido de pertenencia y el amor a un club en muchos casos son infinitos y lleva a hacer esas “locuras” que muchos conocemos. Una de esas “locuras” las hizo Matías “Pulga” Ramos, quien movido por el cariño y porque extrañaba a la Gloria Sanjuanina, creó un equipo de La Gloria en Pinamar.

    “La Gloria Pinamarense se llama el equipo y es de futsal”, cuenta Matías, o más conocido como “Pulga”, en una charla telefónica, ya que actualmente el joven vive en Pinamar. “Hoy en día tenemos un plantel de 19 jugadores, con el que afrontamos dos torneos, de los cuales uno es el que puede llevarnos a jugar el Nacional en Rosario”, explica el joven. “También hace poco se armó el equipo femenino de futsal, así que de a poco vamos creciendo”, agrega. Pero para vivir el presente actual, nada se le hizo fácil al “Pulga”, que contó cómo movido por un sentido de pertenencia, siempre quiso seguir jugando en La Gloria.

    ¿Cómo fue llegar a una ciudad y empezar de cero?

    Y al principio me costó un poco. Si bien estaba con mis hijos, mi señora y la familia de ella, me sentía muy sólo. Después con el tiempo me enteré que había un partido de futsal y, acompañado de mi cuñado, fui a verlo. Pregunté si había algún equipo en el que podía anotarme y seguir jugando. Ahí empecé a jugar y pasé por 2 equipos en el que en uno salí campeón de la liga local. Hasta hace poco que pude lograr lo que tanto anhelaba, que era crear un equipo y ponerle la Gloria Pinamarense en honor a la Gloria Sanjuanina.

    ¿Cuándo fue que se les dio por crear la Gloria?

    Mi idea, desde que llegué acá, fue crear un equipo y ponerle el nombre de la Gloria, porque siempre me quedé con ganas de jugar en el club y, de algún modo, no extrañarlos tanto. Después me tomé el laburo de conocer gente que pueda ser parte, que sea buena gente, que hoy son hermanos de fierro y me acompañaron a crear esto que hoy lo estamos encaminando.

    ¿Y cuál fue el motivo por el que le pusiste ese nombre?

    Con la Gloria me siento muy identificado y trato de reflejarlo acá, porque somos un grupo de amigos que tiran para el mismo lado y eso es lo que viví allá. Además es un club al que quiero  y extraño mucho. Y esa fue una forma de dejarlo bien parado, ya que en San Juan es uno de los mejores equipos, si es que no es el mejor.

    ¿Tratás de promover los mismos valores que se pregonan acá?

    Exacto, fue lo primordial a la hora de armar el equipo. Hacer como se hizo en San Juan, un grupo de amigos que tiren para el mismo lado. Y si hay que hacer una crítica, tratar de que sea constructiva y no para hacerle daño al equipo. Así fue que se armó el equipo junto a otros 3 amigos más, que son los que estamos al frente actualmente.

    ¿Impusiste el tercer tiempo allá?

    Sí, olvídate, eso desde el primer día. Siempre que entrenamos o jugamos, tiramos algo a la parrilla, ya sean unos choris, hamburguesas o asadito. También tiramos Play y tomamos algo tranqui.  

    ¿Cómo se sustentan económicamente?

    Los gastos que tenemos salen de nuestro bolsillo, del mío, de Raúl, Angel y Alejandro, que somos los 4 creadores que tenemos acá. Por ahora pudimos comprar 2 juegos de camisetas, para hombres y para mujeres. Hace poco nos pusimos a vender números para hacer sorteos, así se nos abaratan los costos.

    ¿Qué recuerdos tenés de la Gloria Sanjuanina?

    Muchos, me acuerdo desde que llegué en el año 2013, yo había dejado el fútbol 11, jugaba en Sportivo Desamparados, y justo “Yoyo” Baigorrí me preguntó si quería jugar futsal. Ahí me invitó a la Gloria, me llevó un martes para que viera de qué se trataba y después de ese partido me sumé a los entrenamientos. Jugué hasta finales del 2015 en el club, después jugué un año en Deportivo San Juan, por una cuestión laboral.

    ¿Qué torneo es el que recordás más?

    El año que jugamos en la B, jugaba Facu Suárez, Bruno Grillo, Julio Quiroga, Hernán Domínguez, Lucas Benegas, Rodrigo Guzmán. Ahí logramos ascender, no pudimos ganar el campeonato pero salimos segundos y subimos a primera división, que es lo que estábamos buscando. Éramos un plantel corto, le pusimos mucho sacrificio y mucha pasión. En el club nos apoyaron mucho desde el principio. Ese torneo me dejó un recuerdo muy lindo, salí premiado como mejor jugador de futsal y me lo entregó Corto Gimeno.

    ¿Qué extrañás de la Gloria?

    Todo, olvidate. El equipo, los compañeros, las cenas que teníamos, la previa de los partidos, los ratos antes de jugar donde íbamos a arreglar la cancha, poner las telas. Las charlas y las historias que nos contaban Mariano Monserrat y Marcelo Maurín. Los consejos de Yoyo Baigorrí, quien fue el que me enseñó los conceptos de futsal. Extraño mucho lo que es la familia gloriosa en general. Era un equipo en el que me sentí muy feliz. Hoy en día mi viejo va a verlos jugar y me cuenta cómo les va. Es más, hoy (por el domingo pasado) un sobrino fue citado para jugar en primera contra Simplemente fútbol y estoy pendiente de eso.

    Si tendrías que explicarle a un pibe que recién llega a la Gloria Pinamarense, ¿qué es lo primero que le decís o que le explicás?

    Básicamente, que sea un buen pibe, que apoye al equipo y a sus compañeros. Que la Gloria es una familia, un equipo de amigos y que todos tenemos que tirar para el mismo lado, porque el club tiene que seguir creciendo. Y si hay algún compañero que está mal, sea dentro o fuera de la cancha, hay que protegerlo, ayudarlo, porque de eso se trata la Gloria.

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